A Óscar que huye, puente de plata. El ya exministro dice que lo deja por dignidad, para no soportar el «calvario» de seguir al frente de la cartera de Transportes. Bien cierto es que a los políticos les cuesta pedir perdón y cuando lo intentan —casi siempre empujados por el cálculo electoral— se les ve desentrenados: dan una rueda de prensa y no paran de tocar el micrófono, ponen cara de no haber roto un plato, se envalentonan y dicen frases que nadie entiende, mientras son incapaces de ocultar su gran carencia: la falta de sentido común, lo que en Galicia llamamos «sentidiño». Pocos son los que reconocen sus errores. Les va en el ADN (igual que el león prefiere... Ver Más
Puente de plata
A Óscar que huye, puente de plata. El ya exministro dice que lo deja por dignidad, para no soportar el «calvario» de seguir al frente de la cartera de Transportes. Bien cierto es que a los políticos les cuesta pedir perdón y cuando lo intentan —casi siempre empujados por el cálculo electoral— se les ve desentrenados: dan una rueda de prensa y no paran de tocar el micrófono, ponen cara de no haber roto un plato, se envalentonan y dicen frases que nadie entiende, mientras son incapaces de ocultar
Key Takeaways
- A Óscar que huye, puente de plata.
- El ya exministro dice que lo deja por dignidad, para no soportar el «calvario» de seguir al frente de la cartera de Transportes.
- El ya exministro dice que lo deja por dignidad, para no soportar el «calvario» de seguir al frente de la cartera de Transportes.
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