Muere un futbolista en un campo y llegan los recuerdos tan pronto como asoman las preguntas: '¿Qué ha pasado?, ¿Por qué?, ¿pudo evitarse...?' El fallecimiento del futbolista del Tenerife Jesús de Miguel ha devuelto todas estas dudas, que intenta responder Jesús Almendra, responsable de la Unidad de Arritmias Cardiacas del Hospital HM de Montepríncipe."La verdad es que el chico tuvo malísima suerte. Jesús sufrió un fenómeno muy raro que se conoce desde hace años, la commotio cordis: se produce cuando el impacto es tan fuerte que llega directamente al corazón y produce una arritmia cardiaca", relata el doctor Almendra, que da otra de las claves: "El golpe tuvo que ser fortísimo y provocó una energía brutal que fue directa al corazón. Pero para que esto se produzca tiene que llegar en un momento determinado del ciclo cardiaco, es decir, llegó entre dos latidos, y por eso provocó el paro cardiaco por la arritmia por fibrilación ventricular, Es algo rarísimo y de muy mala fortuna".A partir de ese momento, el paro cardiaco, llegan minutos cruciales: "En las imágenes se ve que el jugador queda totalmente inconsciente sobre el campo. El cerebro no tiene riego y empieza a sufrir durante 3,4 o 5 minutos. Si sufre más tiempo muere. Es la fase crítica en la que se tiene que intentar sacar al paciente del paro en esos minutos, con la reanimación manual o con desfibrilador. Si no se consigue, ya no hay viabilidad", relata Jesús Almendra.Nada tiene que ver el fallecimiento del futbolista del Tenerife con otras como la del sevillista José Antonio Puerta: "Son casos diferentes. Jesús de Miguel podía estar perfectamente sano, sin enfermedades ni dolencias de ningún tipo. Algo así le puede pasar a cualquier persona sana, aunque es muy raro que suceda de esta forma".
La clave en la muerte: "El golpe fue fortísimo y llegó en medio de dos latidos, imposible peor suerte"

El cardiólogo Jesús Almendra analiza el triste suceso y apunta que, en estos casos, "la reanimación en los primeros cinco o seis minutos es vital".
Key Takeaways
- La clave en la muerte: "El golpe fue fortísimo y llegó en medio de dos latidos, imposible peor suerte".
- El cardiólogo Jesús Almendra analiza el triste suceso y apunta que, en estos casos, "la reanimación en los primeros cinco o seis minutos es vital".
- El cerebro no tiene riego y empieza a sufrir durante 3,4 o 5 minutos.
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Published originally on 20 Minutos España




