En cualquier ciudad, hay calles que se cruzan deprisa y otras que obligan a bajar el ritmo: en Barcelona, la céntrica calle de de Petritxol pertenece claramente al segundo grupo. Basta con girar desde Portaferrissa para que el ruido se apague, el espacio se estreche y el aire empiece a oler a chocolate caliente. Son unos pocos metros que conectan la plaza del Pi con el corazón del Gòtic, pero concentran siglos de historia, tradición y uno de los rituales invernales más queridos de la ciudad: los chocolates a la taza humeantes.Para los barceloneses, y algunos turistas bien informados, Petritxol es, ante todo, sinónimo de chocolate en sus 129 metros de longitud. Aquí se instalaron algunas de las primeras chocolaterías de Barcelona entre los siglos XVII y XVIII, cuando el cacao empezó a popularizarse como bebida caliente. Esa tradición sigue viva en locales que hoy forman parte del imaginario colectivo, como la icónica Granja Dulcinea (1941) o La Pallaresa (1947), donde el chocolate espeso con nata, churros o melindros se sirve en mesas de mármol de las de antes y bajo lámparas que parecen no haber cambiado en décadas.En pleno descenso invernal de las temperaturas, no son solo lugares para entrar en calor, sino también para hacer cultura. A estas mesas se han sentado figuras clave de la cultura catalana y universal, desde Picasso hasta Àngel Guimerà, atraídos por ese equilibrio entre sencillez y refugio que define a la calle. A la oferta clásica se suman propuestas más contemporáneas como Petritxol-Xocoa, especializada en bombones de crema catalana, tartas artesanas y, en verano, horchata, ampliando un mapa dulce que se recorre casi sin darse cuenta y que trata de rascar otras temporalidades más allá de la invernal.Pero Petritxol no vive solo del chocolate. En el número 5 se encuentra la Galeria Parés, fundada en 1877 y considerada la galería de arte más antigua de la ciudad. Por sus salas pasaron artistas como Rusiñol, Ramon Casas o un joven Picasso, reforzando ese carácter bohemio que aún hoy se percibe al pasear por la calle. Arte y gastronomía conviven sin competir, como un caramelo, como si siempre hubieran ido de la mano.Veterana galería de arteLa historia del pasaje se remonta a 1292, cuando aparece documentado como un callejón sin salida. No fue hasta 1465 cuando se abrió definitivamente hacia la plaza del Pi. Con el tiempo se llenó de talleres, vaquerías, zapateros y librerías, y se convirtió en un punto de encuentro animado, especialmente durante las fiestas gremiales. Ese pasado se lee todavía en las mayólicas cerámicas incrustadas en las fachadas: azulejos con frases, normas de convivencia o referencias literarias que obligan a mirar hacia arriba mientras se camina, con suerte, con una taza caliente en la mano.Plan ideal en NavidadEn Navidad, Petritxol adquiere un encanto especial. Las luces son discretas, los escaparates se decoran sin estridencias y el frío invita a entrar en cualquiera de sus chocolaterías. Lejos (pero realmente cerca) de los grandes mercados y de las aglomeraciones, la calle se convierte en un refugio íntimo (en fines de semana algo más concurrido) donde el invierno se saborea a sorbos lentos. No es un plan ruidoso ni espectacular, pero sí profundamente barcelonés.Recorrer Petritxol en fiestas es recordar que la ciudad también se disfruta en pequeño formato y sin demasiados lujos: una calle corta, un chocolate caliente entre las manos y la sensación de que, por un momento, Barcelona se deja vivir sin prisas.
La calle de Barcelona llena de míticas chocolaterías ideal para recorrer en Navidad

Chocolate caliente, arte y mayólicas: un paseo corto pero intenso por el rincón más dulce del Gòtic
Key Takeaways
- La calle de Barcelona llena de míticas chocolaterías ideal para recorrer en Navidad.
- Basta con girar desde Portaferrissa para que el ruido se apague, el espacio se estreche y el aire empiece a oler a chocolate caliente.
- Aquí se instalaron algunas de las primeras chocolaterías de Barcelona entre los siglos XVII y XVIII, cuando el cacao empezó a popularizarse como bebida caliente.
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Published originally on 20 Minutos España





