La particularidad del color de las pochas de Sangüesa responde a que su recolección se realiza cuando el grano está aún tierno y no ha completado su ciclo de maduraciónSituada entre dos parques naturales y conocido como “el pueblo de la miel”, es una de las localidades andaluzas con más apicultores por habitantesEsta fruta se embolsa en el árbol una a una antes de recolectarse y es uno de los símbolos del paisaje de esta zona aragonesa En la comarca oriental de Navarra, al abrigo de la sierra de Leyre y junto al cauce del río Aragón, la histórica ciudad de Sangüesa cultiva uno de sus mayores tesoros gastronómicos. Se trata de la pocha, una variedad de alubia que desmiente el prototipo tradicional de la legumbre seca al presentar una vistosa tonalidad marfil verdoso. Este matiz responde a que su recolección se realiza cuando el grano está aún tierno y no ha completado su ciclo de maduración. Por esta particularidad, los grandes chefs la consideran más como una verdura fresca que como una legumbre convencional, convirtiéndola en un alimento fundamental para la vida y la economía local. El cultivo de esta joya de la huerta se concentra en las fértiles fincas y huertas que rodean el casco monumental de este municipio navarro. Dentro de estos terrenos destacan tres variedades locales de gran arraigo agrícola: la caparrona, considerada la pocha por excelencia de la localidad, la rastrojera y la denominada de medio palo. La sabia combinación entre la calidad del suelo ribereño y el microclima prepirenaico permite obtener unos granos finos y carnosos de excelencia reconocida. Las familias hortelanas transmiten las técnicas tradicionales de siembra y desgrane, preservando una identidad agrícola única. La temporada de consumo de la pocha es tan intensa como efímera, abarcando desde mediados de julio hasta noviembre. Al ser desgranadas directamente de la vaina verde estando frescas, estas alubias conservan toda su humedad natural y no requieren el remojo previo antes de entrar en los fogones. Su cocción resulta notablemente más rápida que la de otras legumbres secas, ofreciendo en el plato una textura tierna, suave y especialmente mantecosa. En boca se revelan poco harinosas y digestivas, conquistando al comensal por su gran finura. El estofado clásico prescinde de ingredientes grasos y se elabora únicamente con hortalizas frescas de la huerta navarra Desde la perspectiva nutricional, incluir este manjar en la dieta habitual aporta múltiples beneficios saludables para el organismo. La pocha de Sangüesa destaca como una fuente valiosa de proteínas vegetales, combinada con un elevado contenido en hidratos de carbono complejos y abundante fibra soluble que favorece el tránsito intestinal. Al prepararse habitualmente con un sofrito de verduras frescas de la zona, el plato suma un gran aporte de minerales esenciales como el hierro y el magnesio, además de vitaminas vitales. Resulta una alternativa ligera frente a los cocidos pesados de legumbres, garantizando bienestar digestivo y salud. La receta tradicional preservada en los hogares y restaurantes sangüesinos aboga por la sencillez para ensalzar el sabor primario del producto. El estofado clásico prescinde de ingredientes grasos y se elabora únicamente con hortalizas frescas de la huerta navarra: tomate maduro, ajos, zanahoria, pimiento verde, cebolla y puerro. La preparación exige una cocción pausada a fuego lento en puchero de barro, añadiendo agua fresca, aceite de oliva virgen y sal. El secreto de los cocineros locales reside en la paciencia, esperando el tiempo preciso para que la salsa ligue con el aceite mientras las alubias se mantienen enteras y melosas. La altísima calidad de la pocha de Sangüesa ha trascendido las fronteras de Navarra, posicionándose como un codiciado objeto de deseo en la alta gastronomía española. Los templos culinarios más reconocidos de Pamplona, San Sebastián o Madrid se vanaglorian de incorporar este manjar de temporada en sus cartas. Para respaldar esta fama y salvaguardar la pureza vegetal de la especie, el Instituto Tecnológico Agroalimentario de Navarra impulsó en la década de 1990 un programa de investigación científica. Gracias a ello se lograron seleccionar semillas puras, garantizando el futuro del cultivo. Hermanamientos Como muestra de gratitud hacia su producto estrella, el Ayuntamiento de Sangüesa organiza cada año las aclamadas Jornadas del Elogio a la Pocha. Esta festividad de marcado carácter popular invita a los vecinos y miles de visitantes a participar en el desgrane colectivo de vainas en las plazas públicas. El centro histórico de la ciudad se engalana con un gran mercado agroalimentario en la calle Mayor, catas guiadas de vinos, concursos de recetas e itinerarios gastronómicos. Durante el fin de semana, los restaurantes sirven menús monográficos donde este grano verdoso resulta ser el gran festín. Un aspecto fundamental de estas jornadas anuales es el acto institucional de hermanamiento gastronómico entre la pocha de Sangüesa y otros productos agroalimentarios de reconocida excelencia. En las últimas ediciones, esta legumbre ha estrechado lazos con la cuajada de Ultzama, la chistorra de Navarra, la alcachofa de Tudela y el espárrago de Navarra, impulsando alianzas para promover el consumo de cercanía. Asimismo, el evento mantiene una vertiente solidaria al destinar el dinero de las degustaciones a causas benéficas, hermanando la gastronomía con el compromiso social.
La alubia que no es de color blanco sino marfil verdoso y que se cultiva en fincas y huertas de este pequeño pueblo navarro

La particularidad del color de las pochas de Sangüesa responde a que su recolección se realiza cuando el grano está aún tierno y no ha completado su ciclo de maduración Situada entre dos parques naturales y conocido como “el pueblo de la miel”, es una de las localidades andaluzas con más apicultores por habitantes Esta fruta se embolsa en el árbol una a una antes de recolectarse y es uno de los símbolos del paisaje de esta zona aragonesa Navarra, al abrigo de la sierra de Leyre y junto al cauce
Key Takeaways
- La alubia que no es de color blanco sino marfil verdoso y que se cultiva en fincas y huertas de este pequeño pueblo navarro.
- Se trata de la pocha, una variedad de alubia que desmiente el prototipo tradicional de la legumbre seca al presentar una vistosa tonalidad marfil verdoso.
- Este matiz responde a que su recolección se realiza cuando
Read Complete Original Article
Published originally on El Diario España





