La higiene forma parte de los cuidados habituales de un perro, pero más limpieza no siempre significa mejor cuidado. Las orejas son un buen ejemplo: mientras algunos animales pueden necesitar limpiezas periódicas por recomendación veterinaria, otros pueden pasar años sin requerir que se aplique ningún producto en el oído.Los veterinarios que conforman la organización británica PDSA aseguran que "la mayoría de los perros no necesitan que les limpien las orejas regularmente". Además, explican que muchos pueden pasar toda su vida sin necesitarlo, salvo que tengan mucha acumulación de cera, suciedad o problemas recurrentes y el veterinario recomiende incorporar la limpieza a sus cuidados.Antes de limpiar, por tanto, conviene mirar. Un oído sin problemas no debería presentar una acumulación importante de cera, un olor fuerte, inflamación o dolor. Una pequeña cantidad de cera marrón clara puede ser normal, pero secreciones abundantes, pus, costras amarillentas o un olor desagradable pueden indicar que existe algún problema.Si el perro sacude repetidamente la cabeza, se rasca una oreja, evita que se la toquemos o el conducto aparece rojo y dolorido, limpiar no debería ser la primera respuesta. La PDSA recomienda contactar con el veterinario antes de hacerlo porque puede existir una infección, ácaros u otra alteración que necesite tratamiento además (o en lugar) de una limpieza.Cuando sí se ha recomendado limpiar, deben utilizarse productos adecuados para perros y seguir las indicaciones recibidas. La organización desaconseja introducir bastoncillos de algodón en el conducto, ya que pueden empujar la suciedad hacia dentro y, si penetran demasiado, existe riesgo de dañar el tímpano.El mismo criterio resulta especialmente importante en perros con problemas auditivos recurrentes. Aumentar la frecuencia de limpieza por iniciativa propia no explica por qué reaparecen las molestias y puede retrasar la identificación de la causa. En estos animales, el veterinario deberá determinar tanto el tratamiento como la frecuencia y el producto de higiene más adecuados.La rutina doméstica más útil puede ser, en realidad, mucho más sencilla: observar periódicamente las orejas y conocer cómo son cuando están sanas. Detectar que algo ha cambiado y saber cuándo no tocar puede ser tan importante como saber limpiarlas.
¿Es necesario limpiar las orejas a los perros? Los veterinarios explican cuándo hacerlo y evitarlo

Muchos perros no necesitan hacerlo de forma rutinaria y determinados cambios deben llevar a consultar antes con el veterinario.
Key Takeaways
- ¿Es necesario limpiar las orejas a los perros?
- Los veterinarios explican cuándo hacerlo y evitarlo.
- Muchos perros no necesitan hacerlo de forma rutinaria y determinados cambios deben llevar a consultar antes con el veterinario.
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Published originally on 20 Minutos España



