Soportújar celebra el 7 de noviembre la novena edición de una fiesta dedicada a sus vecinas más ilustresLa mujer que acabó en la horca en Terrassa en 1619 tras confesar que podía provocar tormentas con brujería La resaca de Halloween deja mucho empacho de golosinas, disfraces por lavar, muchas fachadas terroríficas por desmontar y calabazas por quitar de las estanterías. Toca guardar toda la decoración colocada para celebrar la noche más terrorífica del año y sustituirla, en pocas semanas y en el caso de los impacientes, por los adornos navideños, de manera que los hogares pasarán de tener un tono fúnebre a otro más colorido como el rojo. El tradicional. Esa estampa es la que se repite en la mayoría del país, pero no en todas las provincias. Algunos municipios aspiran a extender el espíritu terrorífico de Halloween, aunque se conviertan en una excepción. Ese es el caso de Soportújar, un pequeño pueblo de poco más de doscientos habitantes situado en la parte noroeste de la comarca de la Alpujarra Granadina. En Soportújar el miedo aún no ha desaparecido de sus fachadas ni de sus calles y se preparan para celebrar este fin de semana la novena edición de la Noche de Brujas, un evento que se celebra el próximo 7 de noviembre y en el que habrá concurso de disfraces, eventos gastronómicos, mercadillos artesanales y actuaciones teatrales. La noche embrujada Soportújar se ha ganado su fama a pulso y a través de su historia. El nacimiento núcleo urbano se remonta al siglo XIII, siendo una alquería perteneciente a la Taha de Órgiva. Tras la expulsión de los moriscos, se instalaron familias llegadas de varias partes del territorio, que trajeron consigo sus tradiciones paganas. Según cuenta la leyenda, los nuevos habitantes —brujas, hechiceros y nigromantes— también incorporaron los aquelarres. Ese espíritu terrorífico ha sobrevivido durante siglos y hasta la actualidad. Al pasear por sus calles, los visitantes se toparán con rincones únicos como la reproducción a gran escala de la casa de la Baba Yaga, el particular hogar de una bruja. Este contaba con unas enormes patas de gallina para recorrer grandes distancias. También encontrarán la Fuente del Dragón, de la que se dice que su agua tiene propiedades afrodisíacas y estimula la fertilidad, siempre según la leyenda. Y la lista aún es más extensa. El espíritu aterrador de Soportújar se mantiene durante todo el año, pero se celebra especialmente durante la celebración de la Noche de las Brujas, un evento que este año celebra su novena edición y que tendrá lugar el próximo sábado, 7 de noviembre, en la que definen como “la noche más mágica y embrujada del año”. Solo hay un requisito: estar dispuesto a pasar mucho miedo, independientemente de la edad que se tenga, e ir disfrazado con las mejores y más terroríficas galas. La jornada comenzará con la apertura de un mercadillo de artesanía y gastronomía local; seguirá con la bienvenida del cortejo de las brujas; también actuaciones de estas vecinas ilustres por las diferentes calles; continuará con la representación de historia de las brujas frente a la inquisición; y se cerrará con música y la elección del mejor disfraz de los asistentes, con premio incluido.
El pueblo andaluz donde el terror resiste una semana más para celebrar la invasión de las brujas

Soportújar celebra el 7 de noviembre la novena edición de una fiesta dedicada a sus vecinas más ilustres La mujer que acabó en la horca en Terrassa en 1619 tras confesar que podía provocar tormentas con brujería La resaca de Halloween deja mucho empacho de golosinas, disfraces por lavar, muchas fachadas terroríficas por desmontar y calabazas por quitar de las estanterías. Toca guardar toda la decoración colocada para celebrar la noche más terrorífica del año y sustituirla, en pocas semanas y en
Key Takeaways
- El pueblo andaluz donde el terror resiste una semana más para celebrar la invasión de las brujas.
- El tradicional. Esa estampa es la que se repite en la mayoría del país, pero no en todas las provincias.
- Algunos municipios aspiran a extender el espíritu ter
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