Es difícil saber el momento exacto en que todo comenzó a desmoronarse. Cuesta precisar cuándo dio de sí el corretaje que mantenía funcionando con razonable eficacia a instituciones y empresas, ceñidas hasta entonces a un régimen de funcionamiento vertebrado por la gestión, la transparencia y el rendimiento de cuentas. Los métodos y las aptitudes empezaron a saltar por los aires allá por 2011, según se anunciaba la creación del Consejo Empresarial para la Competitividad (CEC). La idea era simple: el dinero era un fin y justificaba todos los medios. La relatividad pasó de aplicarse a la física para cebarse con la ética. Las reglas que habían hecho útil el sistema se vinieron abajo, los líderes descuidaron sus deberes, se manosearon... Ver Más
El gran retroceso
Es difícil saber el momento exacto en que todo comenzó a desmoronarse. Cuesta precisar cuándo dio de sí el corretaje que mantenía funcionando con razonable eficacia a instituciones y empresas, ceñidas hasta entonces a un régimen de funcionamiento vertebrado por la gestión, la transparencia y el rendimiento de cuentas. Los métodos y las aptitudes empezaron a saltar por los aires allá por 2011, según se anunciaba la creación del Consejo Empresarial para la Competitividad (CEC). La idea era simple:
Key Takeaways
- Es difícil saber el momento exacto en que todo comenzó a desmoronarse.
- Los métodos y las aptitudes empezaron a saltar por los aires allá por 2011, según se anunciaba la creación del Consejo Empresarial para la Competitividad (CEC).
- La idea era simple: Es difícil saber el momento exacto en que todo comenzó a desmoronarse.
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