Bajo el lema de «El cielo en mis manos (Luz cósmica)» se ha inaugurado en La Roda una muestra con más de medio centenar de cuadros de José Antonio Alarcón, un variado y colorista recorrido paisajista donde el foco que propone el pintor para la mirada del espectador se traslada al cielo. El espacio de arte y cultura de la desacralizada iglesia de San Sebastián alberga esta espectacular exposición, que permanecerá abierta hasta el 20 de noviembre. La Roda camina así un paso más en su consolidación como ciudad volcada en el arte, particularmente en la figuración innovadora, desarrollada por Antonio Carrilero y conectada con el magisterio vanguardista del gran Benjamín Palencia, natural de Barrax, un municipio próximo a La Roda. Es en esta línea de renovación del paisaje en la que, con acento propio y un sesgo orientalista, se inscribe la obra de Alarcón. Los cuadros de Alarcón proponen un recorrido por paisajes y localizaciones muy diversas, desde los llanos de su Mancha natal, con explosión de ababoles o alamedas como oasis en la estepa, a más septentrionales registros de hayedos y montañas. En todos, es el cielo (o habría que decir los cielos) el gran protagonista. Un cielo siempre cambiante, nunca igual y, sin embargo, el mismo siempre. Alarcón parece haber trasladado a las alturas la imagen fluvial heraclitana: el célebre «todo fluye». La productividad creativa del artista no pone en cuestión su comprobable minuciosidad compositiva y plástica. No solo en cuanto a la elaboración casi táctil de su pincelada y su prodigiosa captación del movimiento: cómo fija el impacto del viento sobre unos árboles o el cambiante cielo que precede a la tormenta. También en las horas de contemplación previa, ese trabajo de campo del infatigable viajero que Alarcón es, y de contemplación (durante y después) del propio cuadro. No es casual ni caprichosa la etiqueta de Pintura zen para estas obras, sino consciente y respetuosa con la actitud de veneración budista hacia todo lo existente por parte del pintor. El disparador de su mirada y su conexión con el pincel le permiten captar instantes cotidianos que se tornan mágicos y compartirlos con las personas que los disfrutan, ya plasmados en el lienzo. Arropado por un público que llenó el Centro Cultural San Sebastián, el acto de inauguración contó con la presencia de Juan Ramón Amores , alcalde de La Roda, y Luis Fernández, edil al cargo de Cultura, quienes agradecieron la constancia del artista, que desde hace 14 años expone cada otoño su obra última en su villa natal. Ambos tuvieron palabras de condolencia y aliento para las familias de las víctimas del trágico accidente ferroviario de Toledo. El escritor y periodista cultural Antonio Lázaro, colaborador de ABC, quien aporta un texto al catálogo que acompaña a la muestra, intervino también en el acto inaugural, ponderando la singularidad de la propuesta alarconiana, dentro de una campo tan saturado como la figuración paisajista, y su conexión con la gran línea renovadora, con importante presencia castellano-manchega, del realismo español que arrancaría de Palencia y las sucesivas escuelas de Vallecas, pasando por (entre otros), la saga de los López o el también rodense Antonio Carrilero . Lázaro destacó que Alarcón ha logrado fusionar la pintura de observación y registro de la realidad con la contemplación orientalista de estirpe zen. José Antonio Alarcón hizo una exaltación del arte y su necesidad en los tiempos que corren. La pintura fluye de él como la respiración o el movimiento: simplemente sucede. Pero conlleva un trabajo, una dedicación, un esfuerzo arte-sano para trasladar la magia de lo real al lienzo y poder así compartirlo. Cada año, bajo un lema, un leit motiv, una temática. «Al levantar la vista, escribe en el catálogo de «El cielo en mis manos», los cielos aparecen ante mí y quedo prendado de formas y colores únicos, impensables y cambiantes: quiero abrazarlo todo; así empieza mi trabajo día a día, no necesito más». Juan Ramón Amores reiteró su continuado apoyo al arte y la cultura, felicitando al artista por su generosidad al compartir cada año su arte con la ciudadanía de La Roda y por transformar lo cotidiano en algo extraordinario. Animó a visitar esta exposición porque «después de contemplar sus cuadros, cuando volvamos a mirar hacia arriba, ya no veremos simplemente el cielo: veremos un poco de arte en él».
'El cielo en mis manos': La pintura Zen de José Antonio Alarcón
Bajo el lema de «El cielo en mis manos (Luz cósmica)» se ha inaugurado en La Roda una muestra con más de medio centenar de cuadros de José Antonio Alarcón, un variado y colorista recorrido paisajista donde el foco que propone el pintor para la mirada del espectador se traslada al cielo. El espacio de arte y cultura de la desacralizada iglesia de San Sebastián alberga esta espectacular exposición, que permanecerá abierta hasta el 20 de noviembre. La Roda camina así un paso más en su consolidación
Key Takeaways
- 'El cielo en mis manos': La pintura Zen de José Antonio Alarcón.
- El espacio de arte y cultura de la desacralizada iglesia de San Sebastián alberga esta espectacular exposición, que permanecerá abierta hasta el 20 de noviembre.
- El espacio de arte y cultura de la desacralizada iglesia de San Sebastián alberga esta espectacular exposición, que permanecerá abierta hasta el 20 de noviembre.
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