Hace más de cuarenta años una imagen descompuso el semblante de los aficionados y dirigentes del fútbol en un evento planetario. Era el Mundial de España 1982 y un jugador francés, Patrick Battiston, yacía inconsciente en el césped del Sánchez Pizjuán después de un tremendo golpe provocado por el portero alemán Harald Schumacher. Después de meses de rehabilitación, el defensa galo pudo volver al fútbol. No siempre la naturaleza repartió suerte, como ha sucedido esta madrugada con el delantero del Tenerife Jesús de Miguel, fallecido tras un violento impacto con el portero del Andorra Jesús Owono. El golpe de Schumacher. El incidente entre Schumacher y Battiston sucedió en un partido gigante, una de las semifinales del Mundial de España. Y es recordada como una de las acciones más violentas, escandalosas y polémicas en la historia del fútbol, generada deliberadamente por el guardameta alemán. Battiston había llegado antes al balón en un pase de Platini y remató a puerta con un sutil toque por encima del portero rival. La pelota no entró, se marchó rozando el poste. En lugar de frenar o disputar el balón de manera lícita, Schumacher saltó con violencia girando su cuerpo en el aire e impactando directamente con su cadera, trasero y codo derecho contra el rostro y el torso del jugador francés. Battiston cayó fulminado e inconsciente al césped. Entró temporalmente en coma y requirió la administración de oxígeno de urgencia por parte de las asistencias en el terreno de juego. Platini, capitán de Francia y autor del pase en el lance, confesó más tarde que en ese instante pensó que su compañero había muerto porque estaba pálido y carecía de pulso. El brutal impacto, que pareció deliberado según las imágenes de la época en televisión, dejó importantes secuelas físicas al defensor galo: pérdida de dos dientes frontales, conmoción cerebral, tres costillas fracturadas y daño grave en las vértebras cervicales. Después de una extensa rehabilitación que le ocupó meses, Battiston pudo volver al fútbol profesional y disputó con su selección la Eurocopa de Francia 1984 y el Mundial de México 1986. Por su actitud ante la gravedad de la lesión de un compañero, Schumacher fue considerado un apestado desde ese día. Mascaba chicle y pedía que se reanudara el juego mientras atendían a su compañero de profesión en césped. Y después del partido, declaró con soberbia: «Si es solo que ha perdido dos dientes, dígale que yo le pago las coronas nuevas». La muerte de Gallardo. Ese precedente tan visible dio paso cuatro años después a un suceso fatal en la liga española de segunda división. El choque fortuito entre el portero del Málaga, José Antonio Gallardo, y el delantero brasileño del Celta, Baltazar, que le costó la vida al guardameta semanas después. El 21 de diciembre de 1986, Gallardo salió a por un balón dividido y sufrió un fuerte e involuntario impacto en la cabeza por parte de Baltazar. El portero resultó conmocionado y fue ingresado en un hospital de Vigo. El primer diagnóstico apreció una triple fisura en el parietal izquierdo. Al no detectar otras lesiones graves, recibió el alta médica días después. La situación del paciente dio un vuelco inesperado el 7 de enero de 1987. Gallardo sufrió una repentina hemorragia cerebral en su casa. Ingresó de urgencia en el hospital, donde entró en un coma irreversible. Falleció el 15 de enero de 1987. Su familia eximió de culpa a Baltazar. Futbolistas fallecidos por un choque. La historia del fútbol recoge determinados casos de fallecimiento de jugadores por impacto con el rival. El guardameta del Colindres Raúl Ramírez chocó en la cabeza durante un partido de la Tercera RFEF y falleció a los dos días por daño cerebral en 2025. El atacante indonesio Akli Fairuz recibió una fortuita pero brutal patada en el abdomen por parte del portero rival y murió seis días después por graves lesiones en la vejiga (2014). El guardameta del CSKA Moscú Serhiy Perkhun chocó frontalmente cabeza contra cabeza con el delantero Budun Budunov, entró en coma y falleció días después a causa de un edema cerebral. El casco de Petr Cech. Uno de los episodios más simbólicos fue el casco que Petr Cech usó durante su carrera en la portería. El elemento protector tuvo su origen en una fractura de cráneo con hundimiento que sufrió en octubre de 2006 Chelsea-Reading de la Premier. Stephen Hunt impactó con la rodilla en la cabeza del checo al ir a disputar un balón. El impacto y la fractura de cráneo requirió una cirugía de urgencia y dos placas de titanio en su cabeza. La vida de Cech estuvo en peligro, según los médicos que lo atendieron. El cancerbero regresó a las canchas tres meses después, y empezó a utilizar un casco protector acolchado, similar al de los jugadores de rugby, por estricta recomendación médica para proteger el área operada. Con el tiempo, el casco negro se convirtió en un sello distintivo de su imagen.
De Schumacher a Gallardo: golpes letales en las salidas de los porteros
Hace más de cuarenta años una imagen descompuso el semblante de los aficionados y dirigentes del fútbol en un evento planetario. Era el Mundial de España 1982 y un jugador francés, Patrick Battiston, yacía inconsciente en el césped del Sánchez Pizjuán después de un tremendo golpe provocado por el portero alemán Harald Schumacher. Después de meses de rehabilitación, el defensa galo pudo volver al fútbol. No siempre la naturaleza repartió suerte, como ha sucedido esta madrugada con el delantero de
Key Takeaways
- De Schumacher a Gallardo: golpes letales en las salidas de los porteros.
- Hace más de cuarenta años una imagen descompuso el semblante de los aficionados y dirigentes del fútbol en un evento planetario.
- Después de meses de rehabilitación, el defensa galo pudo volver al fútbol.
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